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La formación docente en el I.S.P.I. Cardenal Caggiano

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La formación docente en el I.S.P.I. Cardenal Caggiano

Por María Paula Piacente,
Prof. Titular de Pedagogía en el 1er. año de la Carrera de Prof. de Ciencia Sagrada.

Los Institutos de Formación docente, conocidos como IFD, ofrecen distintos planes de estudio para la preparación de quienes serán sus egresados: los profesores de las distintas especialidades. Dentro de esta oferta se tiene claro que esta formación debe equilibrar y complementar la formación disciplinar (es decir, los saberes que hacen referencia a la “materia” de estudio) y la formación pedagógico-didáctica (es decir la que permite saber cómo enseñar esa “materia”).

¿Qué nos hace ser buenos profesores, buenos enseñantes o buenos formadores? Estamos ante una de las preocupaciones centrales del profesorado. ¿Hasta dónde llega nuestro trabajo? ¿Hasta dónde llega nuestra responsabilidad como docentes y dónde comienza la responsabilidad de los estudiantes? ¿Cómo logramos equilibrar el eje disciplinar (explicar bien los contenidos de nuestras materias) con el eje personal (ayudar a nuestros alumnos a que aprendan lo que tratamos de enseñarles)?

En el caso del Instituto Cardenal Caggiano, que forma a los Profesores de Ciencias Sagradas para la Educación Inicial, Primaria y Secundaria, esta preocupación está vigente y se establecen las prioridades necesarias para formar a un egresado especialista en la enseñanza de las Ciencias Sagradas.

Quienes formamos parte de este Instituto sabemos que hoy surge con fuerza el concepto de competencia profesional. En las competencias docentes se pone de manifiesto el equilibrio entre la formación disciplinar y la formación pedagógica, por ejemplo:
  • En el dominio de la disciplina que se enseña.
  • El amplio conocimiento de estrategias didácticas.
  • En la capacidad para planificar la tarea.
  • En el conocimiento y uso adecuado de las tecnologías de la información.
  • En las habilidades comunicativas.
  • En la importancia de reconocer los saberes previos de los alumnos.
  • Adecuando las acciones a las condiciones de cada grupo de alumnos.
  • Contextualizando la tarea en relación con el medio social.
  • Y, por sobre todo asumiendo el rol de facilitador del aprendizaje.

Los aspirantes al Profesorado en Cs. Sagradas llegan cargados de expectativas y pre-conceptos acerca de la formación que allí recibirán. Es por ello que es importante saber, de los mimos protagonistas, el relato de algunas de sus experiencias:

“Cuando me enteré de la existencia del Profesorado en Cs. Sagradas me interesó poder profundizar en materias específicas: Historia de la Iglesia, Filosofía, Teología…. Mi objetivo era profundizar mi formación teológica. A medida que avanzaba en el desarrollo de las clases me di cuenta hacia dónde apunta el profesorado. Tuve, por primera vez, materias pedagógicas, que me ayudaron a comprender que importante es, no sólo “saber” la materia”, sino también “cómo darla”. Fue un descubrimiento que significó un aporte para mi formación, que hoy veo como fundamental”

“Soy catequista desde hace varios años en mi Parroquia, colaboro permanentemente en distintas actividades, especialmente en charlas y jornadas de formación. Esta experiencia me acercó al Profesorado en busca de un título que me diera habilitación para lo que ya estaba haciendo. Pero al conocer el plan de estudios y el contenido de las materias es evidente que se ofrece mucho más de lo que yo buscaba. La formación docente, para todos los niveles del sistema educativo y las disciplinas teológicas nos abren un ámbito académico más amplio y nos permite sostener la acción catequística desde fundamentos más sólidos y claros.”

“Soy religioso y la congregación a la que pertenezco tiene escuelas en distintos puntos del país. Nuestros destinos se encuentran muchas veces ligados a cumplir roles y funciones docentes y hasta directivas. Es por ello que la formación docente y, particularmente lo referente a las didácticas específicas en el área de la Teología, es una “una materia pendiente” en nuestra formación inicial y, por ende,  necesaria de suplir. Destaco también la riqueza de compartir las aulas entre religiosos, religiosas, laicas y laicos, que fortalece nuestra formación como miembros de una misma Iglesia.”

La propuesta académica del Instituto Caggiano apunta a proporcionar a los futuros egresados una formación integral, a partir de la cual lograr: equilibrio afectivo, sentido crítico, unidad interior, capacidad de relación y de diálogo, espíritu constructivo y de trabajo en equipo, y sobre todo, respecto y amor hacia los alumnos.

Esperamos que los futuros Profesores en Cs. Sagradas puedan formar alumnos críticos, capaces de elaborar, como producto de su independencia moral e intelectual, su propio proyecto de vida, logrando vitalmente una síntesis entre Fe y Vida.